lunes, 29 de marzo de 2021

CONSIDERACIONES SOBRE LA SEMANA SANTA (Divertimento Pascual) I


             Meterse en camisas de once varas (meterse en problemas que, normalmente, no incumben); buscarle los tres pies al gato ( aparte que los gatos no tienen pies sino patas, nada tiene esto que ver con este animal felino y doméstico, sino con una forma métrica antigua a la hora de escribir poesía), son dos expresiones hechas que se utilizan en español y cuyo significado ni es compendio o suma de los significaos de las palabras que las componen. Proceden de la cultura o tradición popular, y utilizarlas adecuadamente denota un buen conocimiento y uso del idioma, sobre todo cuando son usadas en el contexto adecuado.

            Conociéndome como me conocéis de mi otra faceta como “tostoneador románico”, y sin dejar de lado mi condición eclesiástica, lo que ahora trato de acometer puede definirse con las dos expresiones anteriores.

            Mi faceta románica la abandono durante un tiempo (poco, ya que mis chiquetes, aunque no lo reconozcan, me echan de menos) para centrarme un poco más (tampoco mucho) en la eclesiástica, y tratar un tema que, precisamente por esa condición, puede parecer una irresponsabilidad proponerlo, además de dejar al descubierto una posible hipocresía guardada y bien escondida durante toda mi vida. Si a ello le sumamos mi saber o mi manera de contar días de la semana diferente a la de verdaderos y reputados investigadores sobre el tema a tratar, mi reputación no sólo estaría puesta en duda, sino que, directamente y sin anestesia, sería considerado como un vulgar charlatán embaucador, embustero e inculto ¡Ahí es nada!

            Aún así, y siendo consciente del riesgo que ello supone, voy a tratar de acometer este “divertimento pascual” (que no es sino eso, un divertimento) con la sola y única finalidad de entretener al mismo tiempo de motivar a un razonamiento, todo ello aderezado con una pequeña difusión de parte de las Sagradas Escrituras.

            Aterrizando: vamos a entretenernos en entender por qué la Semana Santa no cae siempre en las mismas fechas todos los años, como la Navidad y los Reyes Magos, y vamos a entretenernos también en analizar cómo pudo ser o qué pudo ocurrir durante los días de esa Semana Santa, días de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret.

            La condición eclesiástica de mi persona impide analizar esa semana en forma de divertimento, ya que mi fe en ella y en todo lo que la rodea antes, durante y después, es lo que verdaderamente da sentido a mi vida. Pero, tal y cómo está la sociedad hoy día, y la opinión que se tiene de ese asunto o de cualquier otro relacionado con la Iglesia Católica, me obliga (en el sentido cariñoso y casi paternal de la palabra) a exponer otro punto de vista, con el fin de tratar de acercar posturas entre ambos bandos en conflicto: sociedad e Iglesia. Y eso lo quiero hacer de una forma amigable, amable, divertida y amena, pero siempre respetando mis creencias y las de cualquier persona que las pueda tener como yo. El respeto hacia los demás debe imperar a la hora de exponer una opinión o realizar un razonamiento acerca de cualquier tema. Es fundamental para un buen funcionamiento de la sociedad y una convivencia “pacífica” entre sus miembros, lo que acarrea y genera un enriquecimiento para ambas partes.

            Con el deseo de conseguirlo que realmente estoy tratando de hacer, pido disculpas si alguien se siente ofendido en sus creencias e ideas. No es, ni de lejos, mi intención.

            Intentad abordar este tema como lo que realmente es: un “divertimento pascual”.

            Un saludo

            Don Ino


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