Pero esa comodidad te ha vuelto perezoso y un tanto descuidado y, chaval, ¡te han pillado!. 150 años durmiendo a la bartola, sin saber nada de ti, y, de repente, vienen cuatro forasteros aburríos y te forman el cirio. Te descubren, te catalogan, te estudian y descubren uno de tus secretos mejor guardados: ¡tus dos penes!. Tío, tienes dos penes, y eso es bueno o malo, según se mire.
Por otro lado, no es tan bueno. Tarde o temprano llegará a oídos de Bibiana Aído y, ¡para qué queremos más! Si ya los hombres son malos por naturaleza y por ley con un solo pene, con dos, ¡ni te cuento! Forma un grupo de investigación para buscarte el gen que hace que te crezcan dos apéndices, y le prende fuego cuando lo haya encontrado, no vaya a contagiarse a los hombres, que, ahora que los tiene metidos en varas, se le vuelven a dislocar y ¡vuelta la borrica al trigo! … Porque esta mujer, entre nosotros, no ha parado de buscar miembras entre miembros y eso, para ti, tampoco es bueno, porque, imagínate que ahora con la ley de paridad, dice que tienes un miembro y una miembra, y que te tiene que dar igual carne que pescao. Tanto tiempo escondido, pa qué. Pa ná.
Al final, para que te dejen en paz, te tendrás que operar y ser un lagarto normal y todos tan contentos. Todos menos tú, que no volverás a bailar la Yenca en orgías, ni siquiera en tríos. Y date con un canto en los dientes si eres capaz de chipichear. No te van a quedar ganas, acordándote de tu isla, allá en Filipinas. De todas formas piensa que no todo va a ser malo: por lo menos no les vas a pagar canon a la SGAE.
En fin muchacho, como decimos los humanos cuando queremos que algo malo no vaya con nosotros: ¡largarto, lagarto!

Esta impresionante máquina utiliza energía solar para lavar tu ropa. Ha sido desarrollado por estudiantes de 2º de la École Supérieure d’Art d’Aix-en-Provence (Francia).
Lugares de recogida


Pero puede pasar que se nos olvide llevarnos el cargador, que a fin de cuentas es otro trasto más. Si eres una persona olvidadiza, seguro que estas pilas te resultan mucho más útiles. Para cargarlas, simplemente las conectas al USB del ordenador, y listo.

